Momentos inolvidables del cómic: Bleach 27 – Spirits ain’t always with us

Inicio hoy una nueva “sección” (de aparición totalmente irregular, como siempre) en el blog que va a hacer referencia a capítulos de cómics – que serán números enteros, claro – o de mangas que destaquen por algo…

Claro, esta selección será totalmente subjetiva… Como todavía no tengo muy claro qué quiero hacer con esta sección, iré haciendo pruebas hasta que consiga el tono que me gustaría que tuviese.

Este capítulo de Bleach lo he elegido por el humor que se desprende durante todo el capítulo. Supongo que, más o menos, la gran mayoría sabréis de qué va Bleach, pero por si no lo sabéis, os dejo aquí la sinopsis que aparecía en el primer tomo:

Ichigo Kurosaki no es un quinceañero normal y corriente… puede ver espíritus y tiene un contacto innato con el más allá, al que sacará provecho tras conocer a un shinigami (ángel de la muerte) que le proporciona una espada a juego con sus habilidades.

Pues eso, Ichigo puede ver espíritus y hasta este capítulo la serie, quitando algún momento puntual, había tenido un tono más o menos serio, en este capítulo… se olvida totalmente de eso y la serie deriva hacia el humor cosa mala…

El capítulo comienza con un Ichigo taciturno leyendo su horóscopo y diciendo lo mucho que aborrece ese tipo de cosas y a la gente que intenta aprovecharse de los demás a través de los mismos. Pero claro, en la televisión hay un programa protagonizado por un cazador de espíritus llamado Don Kanonji que tiene un 25% de audiencia…

(Eyy, ¿alguien puede negar que su frase es pegadiza?)

Pero en su casa tiene al 50% de su familia enganchada. Concretamente su padre (siempre tan elegante) y su hermana pequeña (que al igual que su padre es incapaz de ver espíritus).


Cuando al final del programa se anuncia que Don Kanonji estará la próxima semana en Karakura, Ichigo se encuentra con un panorama en el colegio… bueno, bastante curioso.


Tanto Orihime…


como Asano y Kojima…


e incluso alguien tan, aparentemente, serio como Chad…


le reciben con el gesto de Don Kanonji.

Así que la semana siguiente, el día en el que se graba el programa… Todos ellos se presentan para ver el mismo en directo…


Incluso Rukia.


Inquietante, ¿verdad?

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