La novela perdida de Lord Byron de John Crowley

Me ha costado, pero… tengo que reconocer que ha sido mejor de lo que me parecía en un primer momento.

La novela perdida de Lord Byron de John Crowley

En una tormentosa noche de 1816, Mary Shelley y Lord Byron se enfrentaron al desafío de escribir la mejor historia de miedo. Como resultado, Mary Shelley creó a Frankenstein, mientras que Lord Byron cejó en su empeño y abandonó el relato, consolidando toda su producción literaria en una extraordinaria obra poética. Pero ¿y si lo hubiera terminado?

Hoy, siglos más tarde, una historiadora encuentra documentos que demuestran que el mítico autor romántico llegó a escribir la novela, titulada La tierra del ocaso, y que el manuscrito fue salvado de la destrucción y cifrado en un misterioso código por su hija. Literatura y matemáticas se dan la mano en una investigación apasionante para descifrar la obra perdida de Lord Byron, en un acto de suplantación literaria sin precedentes.

Como decía un poco más arriba, me costó terminar de leerla. No es que sea mala, pero sí se hace un poco pesada en su inicio. Y es que no sabes muy bien a qué atenerte, primero te presentan una historia gótica seguida de unos comentarios a la misma y, de pronto, ¿una conversación a través de e-mails? Es que eso descolocaría a cualquiera… Después de eso, ya te explican que la novela parece ser la que Byron había empezado a escribir en Villa Diodati al mismo tiempo que Shelley su Frankenstein y Polidori su El Vampiro… Años después de su muerte, su hija Ada encuentra el manuscrito y este se pierde… hasta que reaparece en nuestros días…
La novela está centrada en la relación entre Ada y su padre reflejándola en la relación que el protagonista de la novela tiene con su padre y la que, en el futuro, tendrá con su hija… Todo ello mezclado con la relación de la descubridora del texto tiene con su padre… Así que ya véis, una novela dentro de una novela al mismo tiempo que está en una novela… Francamente, espero que John Crowley se lleve bien con su hija, si no… qué locura.
Se deja leer, pero… probablemente la disfruten más si se trata de un préstamo que les hacen en lugar de comprarla directamente, no es que sea cara, pero bueno, ¿para qué tentar a la suerte?

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