Nana de Chuck Palahniuk

Y no sé qué tendrá este tío, pero me estoy aficionando a sus novelas…

Argumento: Nana es una novela donde se narra la historia de Carl Streator, un periodista que está investigando diversos casos de muerte súbita infantil para escribir un artículo. El propio personaje sufrió en primera persona la pérdida de un ser querido por muerte súbita, por lo que el tema no le es ajeno. A lo largo de la investigación, Carl descubre que en todas las casas donde investiga hay un ejemplar de un libro recopilatorio de cuentos infantiles africanos, con una nana que mata a quien la escucha. Lo que comenzó como un artículo cualquiera, se convierte en la cruzada vital de Carl, Helen Hoover Boyle (una agente inmobiliaria especializada en casas encantadas), su ayudante Mona y el novio de ésta última (“Ostra”) por destruir todos los ejemplares impresos del libro de cuentos infantiles africanos.

No, no os lancéis desesperadamente sobre el teclado a buscar reseñas de otras novelas suyas… no me había dado cuenta, pero… ¡no he hecho ninguna antes! Lo cual es extraño pero quizás no tanto. Y es que una novela de Chuck es como una pelea… en la que entras tarde. Cuando te das cuenta ya te han lanzado un par de puñetazos directos a la cara y te encuentras retrocediendo sin saber muy bien cómo reaccionar… Esta no es distinta.
Para empezar, lo primero que te encuentras es a una especuladora (Helen Hoover Boyle) de casas encantadas, las vende una y otra vez para sacar beneficios de las mismas sin preocuparse de sus habitantes… y esto es el prólogo.
En el primer capítulo te encuentras a un periodista y un policía investigando a una Virgen Voladora que ha aparecido en un pueblo perdido y el periodista dice que no es un milagro que es magia y además hay un anuncio raro en el periódico sobre posibles demandas colectivas.
En el segundo capítulo te explican la base del periodismo en una única pregunta…

Y así continúa hasta que se va desarrollando una historia en la que sólo reconoces todo el sentido conjunto de la misma en la última página.
La verdad es que los protagonistas de las novelas de Palahniuk no suelen ser muy agradables, pero en esta se lleva la palma, ¡son todos desagradables! Y la verdad es que ninguno de ellos es demasiado positivo, quizás Carl Streator es el más positivo y una vez que lees la novela te quedas de aquella manera… si este es el protagonista… bufff.

De cualquier forma, una vez que entras en la historia – y reconozco que a mí me costó entrar -, la historia te engancha, te coge y no te suelta – y lo sé porque me pasó, vale que seguro que ayudó que esté de vacaciones y tengo tiempo para perder, pero… me enganchó -. Sin duda es una lectura recomendable.

Inquietante, ¿verdad?

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