Luna nueva de Stephenie Meyer

Segunda de las cuatro novelas que componen la saga de cuatro en la que una chica “normal”, aunque esa tendencia a meterse en líos debería mirársela, se va enamorando de todos los monstruos con forma humana que “existen” sobre la Tierra…

Luna nueva de Stephenie Meyer

Para Bella Swan, hay una cosa más importante que su propia vida: Edward Cullen. Pero enamorarse de un vampiro es más peligroso de lo que Bella nunca podría haber imaginado. Edward ya ha rescatado a Bella de las garras de un diabólico vampiro, pero ahora, a medida que su arriesgada relación amenaza todo lo que es cercano y querido para ellos, se dan cuenta de que sus problemas puede que sólo estén empezando…

Y… empecemos por las pegas… con pequeñas diferencias este libro es un “copipasteo” del anterior cambiando las partes en las que pone “Edward” por “Jacob” o “Jake” – según le apetezca a la autora – y “vampiro” (o aquello que no puede ser nombrado o al menos no se nombra) por “hombre-lobo” (o como sea que lo llamen/escriban en este libro)… Así que en el esquema del mismo, más allá de ese viaje a Italia con el que seguro sueñan las “crepusculocas” (con cariño, recuerden, siempre dicho con cariño) en pos de su amado vampiro – y eso que tenía en casa al mazas peludo y cálido que hubiera hecho cualquier cosa por ella, ojo – para presentar, supongo, a personajes que tendrán importancia en posteriores novelas de la saga… como que el esquema se repite bastante: Bella sufre un cambio en su estado mental – en el primero por llegar a un pueblo que aborrece, en este por razones un poco más personales -; Bella se da cuenta de que la ronda un chico sumamente atractivo – ¿por qué a ella con lo fea que es y blablabla…? Ainss, Bella, Bella… ¡es un pueblo pequeño! ¡No hay tantas muchachas entre las que elegir! ¡No hay otra razón! – bueno, seguro que en el último libro se descubrirá por qué y tal, pero… ¿a que mi idea es mucho más lógica?😄 -; Bella descubre que el chico oculta un secreto que no le puede revelar pero que parece sumamente interesado en que ella lo descubra solita; Bella se mete en muchos líos; Bella utiliza al chico de alguna forma; Bella descubre a su amor verdadero y blablabla…

A ver… le reconozco a la señora Meyer lo bien que refleja el estado en el que se encuentra Bella cuando cree que su vida no tiene sentido y funciona de manera automática (me gustó especialmente la página en la que aparecen varios meses consecutivos sin nada escrito en ellos, lo digo totalmente en serio, me gustó muchísimo esa página), pero… ¿no es pasarse un poco hacer que intente suicidarse? O sea… vale que viva en automático y tal, pero… ¿suicidio? Y eso de que engañe a un chavalín para lograrlo… como que tampoco me gusta demasiado.

También hay un problema en que el libro esté en escrito en primera persona… ¿En qué momento Bella deja claro, más allá de “uyy, nunca podre querer a Jacob como a Edward” – que eso lo deja bastante claro, este punto no lo niego – que ella siempre ha querido a Edward y que nunca podrá querer a nadie más después de que se pase nosecuántas páginas – dependerá de la edición claro – dudando si podría quedarse con Jacob, antes de salir corriendo hacia Italia y decir que nunca jamás ha dudado de su amor por Edward? Ehm… ¿acaso estamos ante una primera persona tramposa? En fin… ese es el problema de usar la primera persona, en algún momento la terminas cagando…

De cualquier forma le reconozco una cosa a la señora Meyer… sus libros son de lectura muy ligera. Eso es un punto a su favor.

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